QUIZÁS SÍ ESTAS DEPRIMIDA/O

Spread the love

La depresión no es simplemente “estar triste” o “andar de bajón”.

Es una condición de salud mental compleja, reconocida médicamente, que afecta cómo pensamos, sentimos y actuamos en la vida cotidiana.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª edición (DSM-5) refiere que la depresión es un estado de ánimo persistente de tristeza o pérdida de interés, que se acompaña de otros síntomas como cambios en el apetito o el sueño, fatiga, sentimientos de inutilidad, dificultad para concentrarse y pensamientos sobre la muerte.

Aunque se desconoce la causa exacta, es probable que la genética juegue un papel importante, así como los cambios en las concentraciones de los neurotransmisores (sustancia química de las neuronas), una alteración en la función neuroendocrina y/o los factores psicosociales (capacidades, valores, estado de salud, trabajo, etc.)

En mujeres y hombres de 22 a 55 años suele ser especialmente desafiante porque coincide con etapas clave, como: consolidar una carrera, formar pareja, criar hijos, enfrentar rupturas o pérdidas e incluso replantearse el sentido de vida.

   

  1. Causas y orígenes

La depresión no tiene una sola causa, sino que suele ser el resultado de una mezcla de factores:

  • Biológicos: desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina, dopamina y noradrenalina; alteraciones en el eje hipotalámico–hipofisario–adrenal (HPA) que regula el estrés; predisposición genética (tener familiares con depresión aumenta el riesgo).
  • Psicológicos: patrones de pensamiento negativos, baja autoestima, experiencias de trauma o apego inseguro en la infancia.
  • Sociales: soledad, presión laboral, precariedad económica, relaciones conflictivas, discriminación o violencia de género.
  • Eventos vitales: pérdidas (muerte, ruptura, empleo), maternidad/paternidad con sobrecarga, migración, enfermedades crónicas.

👉 En hombres suele aparecer más disfrazada en forma de irritabilidad, abuso de alcohol o sobreinversión en el trabajo.

👉 En mujeres suele relacionarse más con sentimientos de culpa, agotamiento, perfeccionismo y la “doble carga” (trabajo + casa).

   

  1. Síntomas y características

La depresión se expresa en cuatro niveles:

Cognitivos (pensamientos): ideas recurrentes de inutilidad, “no valgo nada”,“no voy a poder”, dificultad para concentrarse, pensamientos catastróficos.

 

 

 

 

 

Emocionales (sentimientos): tristeza profunda, vacío, desesperanza, irritabilidad, pérdida del interés en cosas que antes daban placer.

 

 

Físicos (cuerpo): cansancio constante, alteraciones del sueño (insomnio o dormir demasiado), cambios en el apetito (subida o bajada de peso), dolores de cabeza, problemas digestivos, tensión muscular.

Conductuales (acciones): aislamiento social, bajo rendimiento en el trabajo, descuido del aspecto personal, aumento del consumo de alcohol u otras sustancias.

3. Consecuencias

Si no se atiende, la depresión puede llevar a:

Rupturas de pareja y conflictos familiares.

 

 

 

 

Pérdida de productividad laboral y dificultades económicas.

 

 

 

 

Aislamiento y debilitamiento de redes de apoyo.

 

 

 

 

Mayor riesgo de enfermedades físicas como hipertensión, diabetes y problemas cardíacos

(porque la depresión altera el sistema inmune y endocrino).

 

 

 

 

En casos graves, riesgo de suicidio.

4. Tratamientos

El abordaje más efectivo suele ser multimodal:

  1. Psicoterapia

    • Terapia cognitivo-conductual: ayuda a identificar y cambiar pensamientos automáticos negativos, desarrollar habilidades de afrontamiento, entrenar en habilidades sociales, etc.

    • Terapia de trauma (EMDR, somática, etc.) cuando hay heridas no resueltas.Terapia humanista/gestalt (como la que yo trabajo): permite reconectar con la experiencia emocional, darle sentido y abrir espacios de autocompasión.

    • Terapia interpersonal: se centra en mejorar las relaciones y el soporte social
    • Terapia de trauma (EMDR, somática, etc.) cuando hay heridas no resueltas.

   

  1. Farmacoterapia

    • Antidepresivos (ISRS, IRSN, tricíclicos) que regulan neurotransmisores.

    • Siempre bajo prescripción y monitoreo médico, porque su eficacia depende del caso y puede tomar semanas en notarse.

   

  1. Hábitos de vida

    • Ejercicio regular: activa endorfinas y regula el sistema dopaminérgico.

    • Sueño reparador y rutinas de descanso.

    • Alimentación equilibrada (hay evidencia de que la dieta mediterránea protege contra síntomas depresivos).

    • Reducción de alcohol y sustancias.

    • Conexión social y actividades significativas.

                                             

5. El papel de la psicoterapia

Aquí es donde entra la parte más humana:

  • La psicoterapia ofrece un espacio seguro para expresar lo que duele, sin juicio.

  • Permite dar sentido al malestar, conectar con su origen y reconocer patrones que perpetúan la depresión.

  • Favorece el autoconocimiento: en lugar de solo apagar síntomas, la terapia ayuda a entender qué mensaje trae esa tristeza profunda.

  • Trabaja en reconstruir la autoestima y la identidad, muchas veces golpeadas por la depresión.

  • Es un proceso de acompañamiento emocional que ayuda a no sentirse solo en la oscuridad.

Un psicoterapeuta no “cura” de forma mágica, sino que acompaña a que la persona recupere su propia capacidad de sanar y construir una vida con sentido.

✨ En palabras simples: la depresión es como una niebla espesa que cubre la vida. No es flojera ni falta de voluntad. Se origina en la mezcla de biología, historia personal y el contexto. Y aunque pesa, sí tiene tratamiento: con ayuda profesional, apoyo social y cambio de hábitos, esa niebla se puede despejar poco a poco.

¡Tu proceso puede empezar ahora!

Agenda tu sesión en línea conmigo.


Descubre más desde Psicóloga Eve Villalpando

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Psicóloga Eve Villalpando

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo